Amor vs. Libertad
El ser humano suele ser inconformista por naturaleza, queremos abarcar todo lo posible, y como no, "la avaricia rompe el saco".
Con respecto al "amor", tema que está constantemente presente en nuestras vidas pero que suele darnos bastantes quebraderos de cabeza, podría decir un sinfín de cosas.
Por mi mente se cruzan muchas preguntas, dudas, inseguridades y miedos que no me dejan ver qué es lo que realmente quiero.
He cometido muchos errores, y temo volver a equivocarme, a fracasar...
Desde hace casi cuatro meses he aprendido a vivir intensamente, y a pesar de encontrarme a la deriva en muchas ocasiones, agarré lo que en ese momento se me presentaba con todas las ganas que esto me evocaba.
Yo misma me interpuse una barrera, me daba miedo volver a sentir, cuando soy la primera que sabe que las emociones y los sentimientos son imposibles de controlar. Me decía para sí que esto era pasajero, que no había ningún futuro, pero y cuando realmente llega el final, ¿quieres que siga siendo pasajero o te gustaría que fuese algo permanente?
Ser yo misma, sí, conseguí ser yo misma contigo, a mostrar mis fortalezas y mis debilidades, a mostrarme realmente desnuda ante tus ojos, pero olvidando mi objetivo y el tuyo: "Ser Libres".
¿Y qué es la libertad?
La capacidad para obrar según nuestra propia voluntad.
Pero entonces, ¿somos realmente libres?
Creo que siempre estamos condicionados, lo queramos o no, pero enlazando esto con el amor, ahí va mi pregunta: ¿Se puede tener pareja y ser libre? ¿En qué sentido?
Y el gran interrogante tiene lugar cuando entran en juego los sentimientos, cuando te das cuenta que algo se ha despertado en ti, pero que esos sentimientos no se compatibilizan con tus objetivos, y es entonces cuando no sabes a quién seguir, si a tu cabeza o a tu corazón...
No queremos dejar algo que nos hace feliz, pero tampoco queremos sacrificar esa "libertad".
Elección compleja, sí.
Y entonces, ¿cómo llegamos a descubrir lo que realmente queremos?
La respuesta es escuchándonos a nosotros mismos, mirando hacia nuestro interior, porque aunque no lo creamos, sabemos los que queremos siempre y cuando aprendamos a escucharnos...
Con respecto al "amor", tema que está constantemente presente en nuestras vidas pero que suele darnos bastantes quebraderos de cabeza, podría decir un sinfín de cosas.
Por mi mente se cruzan muchas preguntas, dudas, inseguridades y miedos que no me dejan ver qué es lo que realmente quiero.
He cometido muchos errores, y temo volver a equivocarme, a fracasar...
Desde hace casi cuatro meses he aprendido a vivir intensamente, y a pesar de encontrarme a la deriva en muchas ocasiones, agarré lo que en ese momento se me presentaba con todas las ganas que esto me evocaba.
Yo misma me interpuse una barrera, me daba miedo volver a sentir, cuando soy la primera que sabe que las emociones y los sentimientos son imposibles de controlar. Me decía para sí que esto era pasajero, que no había ningún futuro, pero y cuando realmente llega el final, ¿quieres que siga siendo pasajero o te gustaría que fuese algo permanente?
Ser yo misma, sí, conseguí ser yo misma contigo, a mostrar mis fortalezas y mis debilidades, a mostrarme realmente desnuda ante tus ojos, pero olvidando mi objetivo y el tuyo: "Ser Libres".
¿Y qué es la libertad?
La capacidad para obrar según nuestra propia voluntad.
Pero entonces, ¿somos realmente libres?
Creo que siempre estamos condicionados, lo queramos o no, pero enlazando esto con el amor, ahí va mi pregunta: ¿Se puede tener pareja y ser libre? ¿En qué sentido?
Y el gran interrogante tiene lugar cuando entran en juego los sentimientos, cuando te das cuenta que algo se ha despertado en ti, pero que esos sentimientos no se compatibilizan con tus objetivos, y es entonces cuando no sabes a quién seguir, si a tu cabeza o a tu corazón...
No queremos dejar algo que nos hace feliz, pero tampoco queremos sacrificar esa "libertad".
Elección compleja, sí.
Y entonces, ¿cómo llegamos a descubrir lo que realmente queremos?
La respuesta es escuchándonos a nosotros mismos, mirando hacia nuestro interior, porque aunque no lo creamos, sabemos los que queremos siempre y cuando aprendamos a escucharnos...
Comentarios
Publicar un comentario