"Y fueron felices y comieron perdices..."
Hoy
he visto como alguien que estaba a mi lado se derrumbaba por amor, por el dolor
que provoca perder a la persona a la que quieres, por luchar por un punto y seguido
en esa historia que debería finalizar.
Es
muy triste ver a alguien en ese estado de desesperación, un momento en el que
lloras, lanzas preguntas sin respuestas a la nada, tiemblas, la respiración se
acelera, sientes descontrol, y lo peor de todo es que no sabes qué hacer.
Vivir
ese cuento, aunque los protagonistas del mismo sean diferentes es una mierda, y
perdón por el término empleado.
El
problema es que estamos acostumbrados a los finales felices, vemos demasiadas
películas de amor, las típicas americanas, en las que por muchos desencuentros
que se den, al final los protagonistas se enamoran y todo es perfecto.
Nos
creamos una imagen totalmente alejada de la realidad, pues no es tan fácil dar
con alguien que cumpla tus expectativas, y lo peor de todo es cuando te das
cuenta que has encontrado a esa persona que no solo las cumple, sino que las
supera, pero lamentablemente, no podéis
estar juntos, y no sueñes con que pasará, porque no pasará, bueno, me equivoco,
en algunas ocasiones sucede, pero generalmente no, y ciertas personas estamos
condenadas a estar acompañadas de la mala suerte.
Lo peor de todo es cuando te lastimas a ti misma, cuando sabes que con esas películas te acordarás de millones de momentos que ya nunca volverán y aún así, prefieres esas a cualquiera de otro género (ya sea cómico, thriller...). ¿Por qué? Pues no lo sé, pero deberíamos dejar de alimentarnos de dolor, de buscar cosas que nos dañen y sobre todo, buscar esos detalles que te hacen enseñar los dientes tras una sonrisa.
ResponderEliminarTendrás tu final feliz, o al menos, el que más se acerque a la felicidad.
Ya sabes, confía en mi.
Yo.